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Chapter 6 - LA CÁMARA ROSANathan regresó a la mansión con Samuel Ortiz poco antes de medianoche.

La cocina seguía acordonada.

La luz natural había desaparecido, y sin ella el espacio parecía otro: más frío, más vacío, más honesto. Los trozos de cristal habían sido recogidos por el equipo forense, pero las marcas de cinta en el suelo indicaban dónde había caído Claire, dónde estuvo el vaso y dónde rodó el frasco naranja.

Nathan evitó mirar demasiado esas marcas.

Fue directamente a la despensa.

La pequeña cámara rosa de Poppy estaba donde siempre: sujeta a un trípode infantil, decorada con pegatinas de estrellas. Era un regalo que Nathan le había hecho por Navidad porque la niña se divertía grabando recetas falsas con galletas y cereales.

Nunca imaginó que pudiera convertirse en evidencia.

Samuel extrajo la tarjeta de memoria con guantes.

—La veremos en la estación.

Nathan negó.

—Aquí.

El detective lo miró.

—Nathan—

—Necesito saber.

Samuel aceptó, pero conectó la tarjeta a un portátil forense para preservar copia.

Había varios videos.

Poppy hablando con una cuchara.

Poppy cantando.

Poppy fingiendo ser chef.

Y luego un archivo de esa mañana.

07:29.

La cámara estaba fija hacia parte de la cocina. No captaba toda la isla, pero sí el fregadero, la zona del refrigerador y una franja de la entrada de servicio.

El video comenzó con Poppy fuera de cuadro tarareando.

Claire apareció.

Puso un vaso sobre la encimera.

Sirvió leche.

Nathan contuvo la respiración.

07:34.

Michael entró por la puerta de servicio.

La grabación tenía audio débil.

—“Tenemos que hablar.”

Claire respondió:

—“No delante de Poppy.”

Michael dejó una carpeta sobre la isla.

Discutieron.

No podía entenderse todo, pero sí algunas frases.

“Red Pine.”

“Fideicomiso.”

“Esto es ilegal.”

Después Michael se acercó al vaso.

Nathan se tensó.

Pero no lo tocó.

Solo tomó la jarra de leche, la movió para alcanzar unos documentos y la volvió a dejar.

07:42.

Michael salió.

Claire permaneció sola unos minutos, mirando papeles.

Poppy entró en cuadro y pidió cereal.

07:50.

Claire tomó el vaso.

Bebió un pequeño sorbo.

Nada ocurrió.

07:52.

Vanessa apareció.

Nathan sintió cómo el corazón le golpeaba.

Vanessa dejó su bolso cerca de la isla. Se acercó a Claire. Hablaron.

Claire levantó la voz.

—“¿Por qué tienes una foto de mi hija?”

Vanessa bajó la voz demasiado para que el micrófono la captara.

Poppy salió del cuadro.

Nathan miraba la pantalla sin respirar.

Vanessa tomó el vaso.

Lo sostuvo.

Se giró de espaldas a la cámara durante unos segundos.

Samuel pausó.

—No vemos qué hace con las manos.

Nathan apretó la mandíbula.

Reanudaron.

Vanessa volvió a colocar el vaso frente a Claire.

—“Bebe algo. Estás pálida.”

Claire negó primero.

Vanessa insistió.

Claire tomó el vaso.

Bebió.

07:57.

Vanessa se alejó hacia la despensa.

Su bolso quedó en la isla.

Claire, nerviosa, se acercó al bolso.

Vio la foto.

La sacó.

Vanessa regresó rápidamente.

—“No toques mis cosas.”

Discutieron.

08:01.

Claire llevó una mano al borde de la isla.

Parecía mareada.

Vanessa se acercó.

Y aquí ocurrió algo extraño.

No intentó sostenerla.

Retrocedió.

Como si esperara algo.

Nathan sintió un escalofrío.

Claire dejó caer el vaso.

Cayó.

El video tembló por la vibración del golpe.

Poppy entró corriendo.

Gritó.

Vanessa se quedó quieta un segundo.

Luego se agachó junto a Claire.

Pero en lugar de llamar inmediatamente, miró hacia la puerta.

Como si comprobara si alguien venía.

Después tomó su teléfono.

La grabación terminaba ahí porque Poppy levantó la cámara al correr hacia su madre y el archivo se dañó parcialmente.

Samuel cerró el portátil.

—Esto demuestra que Vanessa manipuló el vaso.

Nathan lo miró.

—Pero no demuestra qué hizo.

—Correcto.

—Y Claire ya había bebido antes de que Vanessa llegara.

—También correcto.

Nathan se pasó ambas manos por el rostro.

Todavía no podían confirmar qué había en la leche ni cuándo llegó allí cualquier sustancia extraña.

Pero el comportamiento de Vanessa era imposible de ignorar.

Entonces Samuel recibió una llamada.

Escuchó varios segundos.

Su expresión cambió.

—Encontraron algo en el teléfono de Michael.

Nathan levantó la cabeza.

—¿Qué?

—Mensajes borrados con el doctor Phillips.

—¿Sobre Claire?

Samuel asintió.

—Uno dice: “Necesitamos que su episodio parezca espontáneo antes de la revisión del fideicomiso.”

Nathan sintió que la sangre se le helaba.

—¿Michael escribió eso?

Samuel negó.

—Lo recibió.

—¿De quién?

—De un número prepago.

—¿Respuesta?

Samuel lo miró.

—Michael contestó: “No vuelvas a escribirme sobre eso. No voy a participar.”

Nathan se quedó quieto.

Por primera vez, su hermano podía estar menos implicado de lo que parecía.

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Pero alguien había intentado reclutarlo.

Y el doctor Phillips seguía en el centro.

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